Invernal y en solitario por la canal sureste de Peñalara

El 26 de febrero nos subimos a Peña Pintada a pasar el fin de semana y yo llevaba en la cabeza subir a Peñalara el domingo. Sabía que probablemente no encontraría compañero para trastear por allí, así que me fui mentalizado para salir solo.

Se confirmó que subiría solo, así que me puse el despertador a las 6:30 para intentar estar pronto de vuelta y pasar el resto del día con la familia. El objetivo, ya que iba solo, era una ruta que ya conocía y que resulta fácil, disfrutona y segura, la Canal Sureste de Peñalara.

Partiendo bien temprano de Cotos
Partiendo bien temprano de Cotos

A las 7:30 iniciaba la caminata desde el parking de cotos con una predicción interesante: mucho viento aunque despejado hasta el mediodía. Es impresionante el acierto que tienen para predicciones a muy corto plazo, porque eso es exactamente lo que sucedió.

La sensación era muy buena porque, a pesar de que había algunos coches en el aparcamiento y de que me crucé un par de veces con personas al empezar, rápidamente nos dispersamos y ascendí sin apenas cruzarme con nadie en nnigún momento.

Una hora después de salir del parking dejaba a mi izquierda la Laguna de Peñalara, camino de la Laguna de los Pájaros. Ahí me adelantó una persona mientras yo peleaba con mi capucha que, mal ajustada, se hinchaba con el viento y terminaba dejándome al descubierto.

Dejando el Circo y la Laguna de Peñalara a la izquierda
Dejando el Circo y la Laguna de Peñalara a la izquierda

La subida de la barrera que separa el circo del plató hacia la Laguna de los Pájaros se me hace eterno. En primer lugar porque, dejándome llevar por un par de montañeros que salieron antes que yo, llevo los crampones puestos y apenas hay nieve en este tramo. Y en segundo lugar porque no puedo con mi alma, está claro que no estoy en mi mejor momento de forma.

A pesar de todo, haciendo alguna parada, llego a la base de la Canal Sureste de Peñalara y paro para equiparme y sacar los piolets al abrigo de un gran bloque que señala la entrada como si fuera un baliza gigante. Son las 9:10 y a estas horas, Ueli Steck ya estaría en la cumbre del Eiger si hubiera empezado a escalar por su cara norte a la vez que yo empezaba a caminar. Edificante.

Me pongo el casco y saco los piolets. Empieza el baile
Me pongo el casco y saco los piolets. Empieza el baile

En todo este rato no he vuelto a ver a nadie y sigo sin ver a nadie. Me pregunto por dónde andará todo el mundo que vi en el parking. Y mientras pienso esas cosas, jadeo subiendo por la canal que está en buenas condiciones. Hay mucha nieve con una consistencia casi perfecta, también se ve huella marcada de los días previos. Alterno tramos de huellas y tramos a mi libre albedrío y, cuando me doy cuenta, ya estoy a la altura del plató intermedio.

En el plató intermedio, con media canal en las piernas
En el plató intermedio, con media canal en las piernas

De repente me doy cuenta de que estoy en las últimas rampas de salida, las más empinadas. El viento me golpea ya muy fuerte y en alguna ocasión me cuesta mantener el equilibrio, pero todo va yendo bien. Pronto aparece la cumbre, solitaria, soleada porque el día se ha abierto mientras entraba en las últimas rampas. Casi corro hacia la cumbre para disfrutarla como creo que no la había disfrutado nunca: sola para mi. Son alrededor de las 10:00, dos horas y media después de empezar y Ueli Steck a estas horas ya estaría tomando Judiones en La Granja de San Ildefonso.

Además, aunque sigue soplando el viento, hace bastante sol. No obstante no me detengo mucho, lo justo para retener una buena sensación y hacer algunas fotos. Inmediatamente decido salir de allí y buscar algo menos de ese viento que reduce tanto la sensación térmica. Por el camino de la normal ya empiezo a cruzarme grupos que me miran como si fuera un astronauta y decido que es por el buff que llevo en la cabeza, que es llamativo.

La cumbre del Peñalara completamente vacía, para mi solo.
La cumbre del Peñalara completamente vacía, para mi solo.

A las 11:30 llego a Cotos y me tomo los Judiones yo, que también me vienen bien. Después me marcho para Cercedilla en cuanto los tipos que quieren aparcar al mediodía me dejan salir del aparcamiento.

Bonita escapada, pues.

Invernal y en solitario por la canal sureste de Peñalara from Ramón Puchades on Vimeo.

 

5 Comments

  1. Leyendo tu crónica me doy cuenta de que Uli conduce aún más rápido que escala.
    Estar comiendo judiones en La Granja, apenas una hora después de hacer cima en el Eiger, me parece un poco ajustado de tiempo.

  2. Es que no contaba yo con ir en coche. Desde Peñalara, pasando por Los Claveles, bajas directo a la Granja en un par de horas y tres a lo sumo (para personas normales). Ueli estaría en un ratito 😀

  3. Qué hay Ramón!

    Me has hecho rcordar, de nuevo, alguna que otra salida en solitario a esta cercana cima y de la que también tengo interesantes recuerdos.
    Enhorabuena por ese tiempo! 😉

    Salu2

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