Por fin algo de actividad

La verdad es que hacía mucho que no venía por aquí. Y era sencillamente por una razón: he tenido muy escasa actividad montañera en los últimos meses.

Escasa, sí. Pero no completamente nula, por fortuna.

El domingo 12 de diciembre, espoleado por el impulso de un amigo, Chiqui, con quien tenía pendiente escalar desde hace mucho tiempo, acabé a los pies del Pico de la Miel, en La Cabrera, buscando una vía libre asequible para nuestro nivel y, sobre todo, para mi estado de completo abandono.

En el primer largo de nuestra versión de Chupacabras (V+ ó 6a). Foto: Chiqui

La elegida en un principio era la Rivas-Acuña (IV+) que, aunque tiene un diedro que impresiona desde abajo, ofrecía un grado muy asequible para hacer una ruta de autoprotección. Cuando llegamos tenía un par de cordadas en la pared y otra en la base aguardando, así que nos nos fuimos a buscar una alternativa.

Por recomendación de la amable que gente que siempre circula por La Cabrera, nos plantamos en la base de la Julito (6a) ya que toda la vía es asequible salvo un tramo que nos habían asegurado que se podía resolver en artificial y que era el que daba la cotacin a la vía. Sin embargo la entrada chorreaba agua. Y mientras estábamos con cara de bobos pensando por dónde entrar o qué hacer, apareció uno de los aperturistas de la zona. Nos quitó de la cabeza la idea de jugarnos una rotura de pierna entrando por donde no era y nos recomendó seguir el camino hasta el lateral del Pico de la Miel, donde hay un grupo de vías relativamente nuevas, de varios largos, de grado asequible y casi completamente equipadas. Las vías del Winbor las llamó. Y para allá que nos fuimos.

Nos salvó el día.

Chiqui y yo, mano a mano, nos metimos siguiendo una línea de chapas y aplicando la lógica, para terminar escalando una vía de unos 4 largos, que hicimos en 5, con dificultades medias de V+ y un paso de A0 que no fuimos capaces de resolver. Una magnífica actividad para reencontrarme con la escalada.

Un buen día de escalada

A la vuelta, ambos buscamos información sobre las vías en Internet, siguiendo las instrucciones de nuestro ángel de la guarda, y las encontramos aunque creo que no está completa la información porque me pareció ver (y escalar) líneas que no vienen en los croquis. Después de darle muchas vueltas, tengo la sensación de que hicimos la vía Chupacabras, pero con variantes. En el primer largo fuimos algo más a la derecha, por una línea de chapas que no aparece en los croquis y que, claramente, no era 6b+. En el segundo largo creo que nos fuimos por la Pacto con el Diablo (V), esquivando el 6c+/V+,A0. Y los largos finales sí que fueron los de Chupacabras (V+ ambos).

En definitiva, una gratificante actividad previa al seguro parón navideño.

Peleando con un bonito 6a+ de la placa de las 9. Foto: Vlady

Y tan seguro y tan parón fue la Navidad, que no volví a escalar hasta el finnde semana pasado, en el que me propusiero unirme a un grupo de amigos que iban a la placa de las Nueve, en La Pedriza. Una estupenda idea para disfrutar de un cálido, casi caluroso, día de invierno probando adherencia deportiva. Así que allí nos fuimos, Vlady, Yago, Sergio y unos amigos de este último para acaparar las soleadas placas.

Vlady apretando para encadenar el 6b de la placa del 9

No se dió mal la cosa pues me llevé un 6a y dos 6a+ encadenados, un 6b resuelto en top-rope con sólo una caída y un 6b+ en el que no fui capaz de resolver el paso más duro probándolo en top-rope, pero que sufrí y disfruté a partes iguales.

Con un poco de suerte no serán dos escapadas aisladas, sino un gradual rencuentro con la roca en 2011.

8 Comments

  1. Me alegro de verte de nuevo subido a la roca 😉
    No conozco las vías de esa zona del Pico de la Miel, pero veo que bien merecen una visita.
    Venga, un saludo

  2. BIENVENIDOOOOOOOO RAMÓN OTRA VEZ AL MUNDOOOOO¡¡
    Y YA SABES “EL QUE TUVO RETUVO…”jejejejejeje
    BESOTESSSSSSSSSS¡¡

  3. Muchas gracias guapos! 🙂

    La verdad es que están bien las vías. No tienen mucha continuidad y tampoco tienen la espectacularidad de las más conocidas, pero bien valen un tiento. Además como están equipadas en su mayoría, se puede forzar un poco el grado.

  4. Qué hay Ramón!

    A ver si es verdad y se puede disfrutar de tu compañía más a menudo.

    Por cierto, ya sabes lo que dice: En la combinación está el gusto 😀

    Salu2

  5. Me alegro que retomes la actividad. Cuando hacemos lo que nos gusta, aunque sea una vez a la semana, sentimos un llenado interior que nos hace sentirnos mas vivos. Una sensación que recomiendo a todo el mundo.

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