Retorno al hielo.. y al blog

Tras mucho tiempo con actividad esporádica y sin postear, y quizá espoleado por los clásicos buenos propósitos de año nuevo, vuelvo a ambas actividades con un poco más de consistencia, una vez estabilizados los asuntos profesionales que tenía en el aire en la parte final de 2009.

El camino hacia la laguna de Peñalara. Fotógrafa: Nell Itxab

La llamada del invierno después de las últimas nevadas y tormentas en toda España y en concreto en Madrid era irresistible y me dejé liar por Nell, Vlady, Yago y Sergio para darle un tiento a algún cacho de hielo en la zona de Peñalara. Y para allá nos fuimos, con la pared del Zabala en la mente.

El día anterior había sido bastante duro, en especial para los que madrugaron, como Diego. No obstante, la meteo prometía un mejor día al menos durante la mañana. Y eso fue suficiente.

Nell probando el hielo por primera vez en el Zabala. Foto de Nell Itxab, de fotógrafo que ignoro (probablemente Vlady)

Allí coincidimos con otros escaladores con los que compartimos algún top o al menos espacio porque muchos escalaron las tres o cuatro líneas disponibles en solo integral.

Yo inicié la mañana abriendo una línea que chorreaba algo de agua por los agujeros que dejaba el piolet, pero que era bastante consistente para pichar aunque los dos tornillos que emplacé tenían más interés didáctico que protector.

Luego, nos liamos a hacer yo-yós y a disfrutar del buen tiempo y el suficiente hielo. Fue un buen encuentro con el hielo para todos puesto que nunca antes lo habían probado y, para mí, fue un buen reencuentro con la escalada invernal. Espero que sea la antesala de un buen invierno de actividad alpina.

Haciendo trabajar mis Cobra, ya en top-rope. Fotógrafa: Nell Itxab

Al final una buena mañana robada al mal tiempo a pesar del susto que nos proporcionón un alud muy grande que cayó desde Dos Hermanas hacia el refugio Zabala. El alud que nos hizo correr preventivamente y que lanzó algo de polvo hasta nuestras cabezas, no causó víctimas afortunadamente, aunque pudo causarlas puesto que había bastante gente por la zona, dispersos por los diferentes mini-resaltes de hielo que afloraban por doquier.

Gracias a quienes habéis estado aguardando mi regreso y mis más profundas disculpas para aquellos que albergaban que hubiera dejado el blog para siempre. Que no desesperen, todo llega tarde o temprano.

7 Comments

  1. por cierto, el comentario.
    ese fin de semana fue bastante malo, el riesgo de aludes era bastante alto.
    lo que “sufristeis” fue la pulverización de un alud de nieve polvo.
    puedes imaginar, no sólo la fuerza expansiva (la cantidad de aire que empuja), además, la oclusión de vías respiratorias que provoca.
    seguro que después pensaste en “el tío de la sonda” (el poder de la sonda…)

    1. Yo, desde luego, la “tomé prestada” de su Flickr, pero no sé si fue robada previamente o la hizo alguien con su cámara. Quien desde luego no la hice, fui yo 🙂

  2. Es lo bueno que tiene la montaña…siempre te espera. Sólo uno decide cuando quiere dejar de verla y después, si quieres, ella te vuelve a abrir sus brazos.
    Qué bonita foto, Vlady-Nell

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