Fin de semana doble: Puig Campana y Peñón del Divino (i)

Leo con nostalgia la fecha de mi última entrada en el blog: 5 de abril. Lo cierto es que he andado muy atareado últimamente y sólo he robado algo de tiempo para la familia y para escalar, por lo que contarlo se ha quedado en un segundo plano.

También ha coincidido eso con una temporada general de poco ánimo comunicativo. Pero, sea como fuere, me he animado a retornar y, poco a poco, ponerme al día de las últimas actividades.

Aproximación a la cara sudoeste del Puig Campana
Aproximación a la cara sudoeste del Puig Campana

Como manda la actualidad, empiezo por el final, el fin de semana del 6 y 7 de junio. Aprovechando una charla que tenía en Alicante, engañé a Jose Luis para ir a escalar un par de vías clásicas por la zona y él, a su vez, engañó a Toni. Así que me recogían en la estación de tren de Alicante el viernes por la tarde camino de dos objetivos: el Puig Campana el sábado y el Peñón del Divino el domingo.

La vía elegida en el Puig Campana era el Espolón sin nombre (IV, 300 m.), en el sector sudoeste, y la del Peñón del Divino era el famoso Espolón Pertemba (V, 130 m.)

El sábado madrugamos, aunque no demasiado, cargamos lo que nos pareció demasiado material (como siempre, pero ¡cuánto cuesta renunciar a un friend!) y nos lanzamos a la larga caminata hacia el Puig Campana.

Tras 45 minutos, tal y como reza la guía de Escalada del Puig Campana, de Carlos Tudela, después de trepar a las bravas por el Barranc de l’infern.

Madclimber emplazando el primer seguro de la vía
Madclimber emplazando el primer seguro de la vía

Me toca el primer largo y resulta un sencillo y herboso IV con algún paso entretenido. Busco la reunión pero parece que no existe y termino montándola donde no toca, con lo que lo único que consigo es liar al pobre Toni en un segundo largo que en lugar de se un plácido IV se convierte en un diedro ligeramente desplomado con pasos de V ó V+ con algún emplazamiento dudoso y un par de pasos finos de placa. ¡Pobre Toni!

Toni sufriendo el segundo largo
Toni sufriendo el segundo largo

Al final, de nuevo en el trazado orginal y tras encadenar algún largo magnífico, como el que me tocó en mi turno con tramos de placa aérea de IV+ y fácilmente protegible, llegamos al jardín que marca el final de la vía elegida. Nos quedan un par de largos de espolón de la vía clásica y luego el famoso descenso del Puig Campana, que, tal y como recordábamos, nos hace preguntarnos una y otra vez ¿cómo se baja de aquí?

¿Por dónde se baja de aquí?
¿Por dónde se baja de aquí?

Agotador descenso y merecidas cervezas. El día lo cerramos en Sella con una cena de órdago y animados para meternos en pared de nuevo al día siguiente.

Madclimber saliendo de la variante Toni
Madclimber saliendo de la variante Toni

One Comment

  1. Por fin !! nos hemos vuelto a encontrar y ha sido un fin de semana de doblete !! jejejejejeje.
    Compañia inmejorable !
    Ya estoy esperndo la próxima propuesta 😉

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