Mucho trabajo y compromisos familiares. Y el invierno que llegó de súbito dejándonos muchos fines de semana con mal tiempo, bastante frío y mucha lluvia y nieve. Todo significaba: poca o ninguna actividad montañera.
Hasta el fin de semana pasado en el que aprovechando el buen fin de semana me fui con Rober y Laura a Bola del Mundo y Maliciosa, ellos andando y yo con esquís. Encontramos en la Maliciosa menos nieve de la esperada (me tocó acarrear a la espalda los esquís a la subida y a la bajada de la cumbre). Pero estuvo bien y disfruté de los esquís subiendo primero y después bajando: de Bola del Mundo hacia Maliciosa y de Bola del Mundo al puerto de Navacerrada por la pista de La Mancha, de la Estación de esquí.

Foqueando hacia Bola del Mundo
El tiempo pasa factura y la inactividad también. Se nota la ausencia de ejercicio específico y los gemelos se cargaban al foquear y los cuádriceps quemaban en el descenso. Pero resultó un buen día.
Especialmente porque mi mujer y un par de amigas me esperaban en el puerto con Carlos y rematé el día esquiando con él un rato. Bueno, yo esquiaba cogiéndolo por las axilas entre mis piernas y el se moría de risa enredándose con sus esquís de juguete entre mis piernas.