Primeras nieves de la temporada, últimas del año

Tras las grandes nevadas y heladas de los últimos días, parecía imprescindible darle un tiento antes de terminar el año.

Aunque la oferta de Nell de visitar la pedriza era muy tentadora, me incliné por apuntarme al plan de Rober, Mario e Israel de intentar algún camino en la cara sur de la Maliciosa que, según decían, estaba espléndida días antes.

El plan era perfecto, subir a dormir a casa de Rober en Manzanares el Real el viernes por la noche, madrugar mucho e intentar estar cuanto antes en la base de la cara sur para buscar un buen itinerario.

Buscando el Tubo de todos
Flanqueando la cara sur de la Maliciosa en búsqueda del Tubo de Todos

Con mi asentado catarro me marché después de cenar al metro y al autobús hasta Manzanares el Real, un largo trayecto en el que me deterioré bastante, hasta el punto de que, cuando Rober abrió la puerta, casi me manda a casa de nuevo.

Estuvimos navegando un rato para buscar algo concreto en la Maliciosa y encontramos la vía Toñi. Y nos metimos en la cama con la idea de que, con un poco de suerte, podríamos hincarle el diente.

A las 6.30 nos pusimos en pié, desayunamos y nos marchamos a donde habíamos quedado con Mario e Israel y, tras esperarles un poco, ordenar el material y repartir peso, nos encaminamos con ánimo para arriba.

Al pie del corredor de la Toñi, llevábamos un buen desnivel en el cuerpo que nos había costado mucho esfuerzo pisando nieve en estado desigual, sufriendo tramos de pedrera y yo, en concreto, había sufrido respirando fatal y sin poder con mi alma.

Y todo para que, al llegar, hubiera una cordada esperando y otra empezando… o habíamos madrugado poco o habíamos tardado demasiado en subir. Mala suerte porque parece que la Toñi no suele estar en condiciones salvo períodos especiales como éste pasado.

Resignados buscamos la parte más al Este de la cara sur de la Maliciosa para subir por el Tubo de Todos, que asciende suavemente hasta la cumbre con pendientes de 40 y 45º.

Saliendo hacia la cumbre de La Maliciosa
Israel dando los últimos pasos del Tubo de Todos hacia la cumbre de La Maliciosa.

Llegamos a la cumbre tras jugar con 3 metros de hielo huérfano en el Tubo y arrastrando todo el material de escalada en las mochilas. Allí comimos un poco, hicimos las fotos de rigor y constatamos que había mucha gente aprovechando la nieve de los últimos días aunque mucha se había ido rápidamente. Incluso, como nos dijeron en la cumbre los escaladores que se nos habían adelantado, el hielo de la Toñi se había echado a perder tanto que ellos habían descendido sin terminar siquiera el primer largo.

Un descenso interminable y unas cervezas remataron un estupendo día en el que mi catarro decidió retirarse a mitad y dejarme disfrutar lo bastante la actividad.

Ese día nadie escaló la Toñi y creo que nadie la escalará por el momento hasta que no vuelva una ola salvaje de nieve y frío. Yo, además, no sé si le daré un segundo tiento porque la aproximación quizá no compense las altísimas probabilidades de encontrarla en malas condiciones.

Ahora toca Navidad y puede que algo de roca valenciana mano a mano con mi mujer, cosa que me apetece mucho por el tiempo que hace que no escalamos juntos.

¡Feliz Navidad a todo el mundo!

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