Amor de odio, 450 metros pendientes en el Peñón del Divino

Hace ya tiempo que estuve allí, peleamos los cuatro primeros largos y nos bajamos. No estábamos preparados el pequeño subgrupo de la Cordada Julai que nos fuimos de cara al Peñón del Divino, en Sella para escalar una de sus vías más emblemáticas.

Unos cuantos años después, con Vlady y Yago, pudo ser. Gracias, especialmente, a Vlady quien se dió los largos más duros, el que no quise darme yo e incluso me motivó para que hiciera el último largo, lo que fue una buena inyección de moral.

En mis recuerdos, el cuarto largo resultó duro pero asequible y, dado que ya lo había hecho, le ofrecí el largo a Vlady. Él aceptó y lo resolvió con mucha diligencia.

Madclimber, con las primeras luces del alba, dejando volar un empotrador en el primer emplazamiento de la vía en el L1, V+ que resultó 6a por mi variante. Foto Vlady.

 

Mis largos fueron:

  • El primero, en el que me salí del itinerario de IV original para meterme en una zona algo más sucia de vegetación y que desplomaba un poco (podríamos llamarle la “variante salvaje”, de 6a aproximadamente)
  • El quinto, un breve tramo de equilibrios de V y V+ y un tramo fácil por una repisa repleta de vegetación (el segundo y tercero, un tramo corto y el rapel pendular se los dió Yago seguidos)
  • El noveno, un tramo de III muy sencillo unido a un paseo hacia la base de la pared superior.
  • El décimotercero, después de pedirle que el mío (décimosegundo) lo hiciera Vlady también. Este último largo lo hice por una fisura evidente que terminaba en un diedro algo desplomado y que también podríamos cotar de 6a, pero que probablemente no es el itinerario original.

Madclimber se aproxima al final del penúltimo largo, el L12 cotado de V+, que debería haber hecho de primero. Foto: Vlady.

 

El L11, una travesía hacia la izquierda por un mar aparentemente compacto de roca gris, bellísimo y exigente, no lo hice de primero, pero merece una mención especial. El largo y Vlady que peleó con él con mucho esfuerzo y habilidad.
Al final, a las 18:11 estaba terminando la reunión en la arista cimera para que Yago y Vlady, con las frontales, se reunieran conmigo.

Recogiendo las cuerdas, ya denoche, con los frontales puestos. Foto: Vlady.

Resultó duro ya que 13 largos es algo que no suelo escalar y se nota la falta de entrenamiento. El ser tres también resultó lento en las maniobras y algo incómodo en alguna reunión. Pero la verdad es que compensaba de largo los estupendos compañeros con los que pude cumplir esta asignatura pendiente.

La vía, evidentemente, Amor de Odio, MD+, 450 mts.


Vlady asegura los primeros pasos el L4, 6a+.


Una cosa que quiero resaltar es que la escalada es exigente a nivel psicológico y a nivel técnico. No es una vía para no iniciados y que, en algunos croquis, puede estar cotada por debajo de su dificultad real (algunas reseñas dan al cuarto y al décimoprimer largo una cotación máxima de V+ cuando yo diría que el primero es un 6a+ y el segundo un 6a/a+ generoso y expuesto en ocasiones)

Una de mis grandes escaladas y un objetivo cumplido.

Un buen croquis del autor (Armand Ballart), en un post sobre Sella el blog de Luichy

3 Comments

  1. Enhorabuena Ramón, una espinita menos que te queda clavada. Que yo recuerde de la Cordada Julai solo te queda pendiente Abraxas en El Organo de Montoro (manda huevos con el diedro de V de ínclito Ballard)y El Petiti Encantat, algo que estoy seguro que harás en un futuro cercano.

    P.D. Estoy retomando la actividad. Cuando esté en condiciones ya te daré un telefonazo para ver si se podemos hacer algo juntos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *