Integral Agujas de Tajahierro a Peña Olvidada

Nos íbamos a la montaña, era jueves y no teníamos ni idea de adónde ir. Rober y yo queríamos hacer algo en montaña o, como mucho, una gran pared. El problema era nuestro pésimo estado de forma, el tiempo que hacía que no nos metíamos en algo con compromiso y poniendo cacharros. Además sólo era un fin de semana corto y todo lo que se nos ocurría tenía grandes aproximaciones.

Así que estábamos un poco contrariados. Sin embargo un rayo de luz nos iluminó en el nombre de integral de las Agujas de Tajahierro a Peña Vieja en Picos de Europa: largo, grado asequible, montaña y con una aproximación de lujo a través de Fuente Dé y su teleférico.

Y allí nos fuimos.


Subiendo una chimienea clásica en el segundo largo
El segundo largo en espiral sobre la aguja del collado.
Una clásica chimenea de montaña de IV+.

La reseña del libro era confusa, insuficiente y algo optimista (según ellos nos bastaba unos pocos empotradores), por lo que tras algún embarque y algunos pasos de IV+ memorables, nos encaramamos finalmente a lo parcía la arista final… pero ya era casi de noche.

Así que, montamos un espléndido vivac en la arista.


Recogiendo al amanecer tras una magnífica noche.
Tras una magnífica noche en una parte amplia de la arista, nos disponemos a continuar.
Durante la noche, la luna llena nos iluminaba el camino que íbamos a reemprender al día siguiente y a punto estuvimos de lanzarnos con la luz de la luna, pero nos quedamos dentro del saco, moviéndonos poco para no sufrir mucho las piedras en la espalda.

Al amanecer un precioso mar de nubes nos ofreció un magnífico, aunque frugal, desayuno. Después, la arista nos esperaba y en unos minutos estábamos recogiendo las cuerdas en la cima de Peña Olvidada y pensándonos si continuábamos hasta Peña Vieja o no.


Rober recogiendo cuerda en la cima de Peña Olvidada
Rober recoge cuerdas en la cima de Peña Olvidada con un magnífico mar de nubes de fondo.
Al final no. Estábamos cansados y preveíamos un largo descenso como así fue.

Un poco de comida y mucho líquido nos regaló un buen final mientras esperábamos el regreso al suelo con el teleférico de Fuente Dé.

Para quién pueda interesarle, esta es una referencia mucho mejor que la que viene en el libro.

4 Comments

  1. Efectívamente, algo que no olvidaré.. y que dejo para repetir algún día. Sobre todo porque ahora ya sé de qué va la ruta.

    Algunas reseñas sólo sirven para interpretarlas y tirarlas y, después, ir a la aventura 🙂

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