Panticosa, demasiado pronto

El pasado fin de semana del 15 y 16 de diciembre nos fuimos Rober y yo a Panticosa a probar suerte con las primeras nieves y los primeros fríos.

Ávidos de hielo y nieve, nuestro objetivo era el Corredor Norte de los Infiernos.

Llegamos a las tantas el viernes, pero en el Refugio de Panticosa (un cadáver viviente como se ve en la foto) nos habían reservado ya un par de literas y allí nos fuimos rápidamente.
El refugio de Panticosa agobiado por las grúas.
El condenado refugio de Panticosa, agobiado ya por las grúas de Nozar.
Al día siguiente, desayuno más o menos temprano para probar la nieve y darle un tiento al Corredor Francisco Granados (Suroeste del Pico Argualas). Y allá que nos fuimos cuando nos decidimos a ponernos en marcha, tras el cansancio del viaje y un desayuno tranquilo que invitaba a holgazanear. Pero no resultó: al principio no estaba mal la nieve pero en cuanto nos alejamos de la huella, la nieve se convirtió en un infierno blanco y de nieve polvo muy hueca de entre 20 y 60 cm de espesor que bajo las raquetas desaparecía para dejarnos caer encima de la roca. Y sin raquetas… ¡muchísimo peor!

 

Al final fue tan frustrante que decidimos volvernos al refugio tras hacer un tercio del camino el más tiempo del que supuestamente hacía falta para recorrerlo entero. Así que un par de cervezas nos aligeraron la frustración por el paseo del material. No por esperado fue menos fastidioso.
Respirando al volver sobre nuestras huellas en la nieve polvo
Rober desolado, volviendo sobre nuestras huellas. La cerveza nos espera.
Al día siguiente: a esquiar a Formigal. Para qué volverse loco.
No todo va a ser sufrir.
No todo va a ser sufrir. Esquiar y tomar un bocata al sol en Formigal.
Pero volveremos, eso seguro.

5 Comments

  1. Querido Madclimber,

    espero que no esquiárais fuera de pista en Formigal :-/ , parece que es bien peligroso. Aprovecho mi breve paso por aquí para mandarte un abrazo. Am

  2. Por supuesto que estuvimos esquiando en pistas. De eso se trataba.

    Además, el pobre Rober está iniciándose en el esquí, no querríais que me lo llevara a lidiar con nieve polvo y costra a hacer vueltas marías… habría sido peor que lo del primer día.

    Y no, no hicimos fuera de pista nada, pero además yo procuro ser escrupuloso con eso de los aludes. Me dan verdadero pánico. De hecho, me fijaba en cada remonte y el riesgo era bajo en general (alrededor de 2) ese día.

    Abrazo recibido, Andrés. Gracias por pasarte por aquí y otro abrazo para tí.

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