Escaladas poco recomendables (el título no es mío)

No suelo comprar Campo base por dos motivos: el primero es que hay algo en su estética y su maquetación que no me gusta y que todavía no he identificado y el segundo es que soy un animal de costumbres, y con la vejez más, y soy lector acérrimo de Desnivel (nada que comentar respecto a las webs de una y otra, otro factor a tener en cuenta… sólo hay que visitar también Campo base).

Sin embargo, de cuando en cuando lo hago, cuando veo algún artículo interesante (parece que los Pou sólo escriben en Campo base últimamente, por ejemplo) o, simplemente, por biodiversidad higiénica.

Y eso me lleva al título de este post: el artículo de Simón Elías de este mes titulado Escaladas no recomendables. En él, Simón hace una reivindicación de las vías antiestéticas, de la escalada fea y de la escalada por la cumbre, por el disfrute de la complejidad y de la complicidad con el compañero.

María José Gil en el último largo del Espolón Picapiedra (año 1.999)
María José Gil en el último largo del Espolón Picapiedra (año 1.999)

Me he sentido tan identificado que, además de animar a todo el mundo a comprar la revista y leerlo (no hay otra forma de leerlo de momento), voy a hacer mía la reivindicación y voy a inicar mi colección de escaladas sencillas en contraposición al dominio de la dificultad por todos los lados. Además, no iba a copiar directamente a Simón Elías, claro.

Iré publicándolas por aquí, como siempre.

4 Comments

  1. A los hechos me “repito”.

    Y, sobre la elección entre Campo Base y el “Terraplén”.

    Campo Base no me gusta porque, pese a la calidad de las imágenes y del aspecto general, sigue pareciendo una revista de colegio.
    Realizada por cuatro amigos, de cuya profesionalidad no dudo, pero con poco interés montañero en general.
    Pretende abarcar demasiados aspectos sin profundizar en ninguno. Las pruebas de material dan la impresión de ser poco exhaustivas; los artículos de fisoterapia son demasiado técnicos para el común de los mortales; la información alpina, para evitar ser comparados con la competencia, resulta “extraña”;…
    Y, lo peor que se les puede achacar, que aún no estemos trabajando para ellos. Con lo poco que les costaría patrocinarnos y demostrar como, con perricas e interés, se puede uno subir a cualquier matojo.
    Espero haberte ayudado a identificar ese aspecto que no te gusta.

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