A vueltas con el dopaje

El otro día leía en una entrevista a Iñaki Ochoa de Olza su opinión al respecto de la polémica de si utilizar oxígeno artificial en el himalaya es dopaje o no.

Con bastante buen criterio, creo yo, Iñaki decía que no tiene sentido hablar de dopaje porque no hay estafa a nadie salvo a uno mismo. Que, en realidad se trata realmente de una competición con uno mismo.

Realmente ese es el asunto clave desde mi punto de vista. Podríamos discutir de dopaje en las competiciones de escalada, donde quizá se consiga un rendimiento extra por medios artificiales de modo que se consigue una ventaja ilícita respecto del resto de competidores. La estafa es hacia el resto de competidores y hacia el público asistente.

Escalando con oxígeno artificial. Foto www.sandboxed.org
Escalando con oxígeno artificial. Foto www.sandboxed.org

Pero en el Himalaya, el único al que estafas es a tí mismo, que has invertido una bonita suma de dinero en intentar una cumbre que, en realidad, no estás intentando (porque el efecto es como si subieras otra cumbra mucho más accesible y, por lo tanto, más barata también). Es decir: voy al Himalaya y me gasto chorromil euros y me enchufo al oxígeno, por lo que las sensaciones son como si estuviera en el Cotopaxi (por decir algo), que es mucho más acceisble y con unos eurillos de presupuesto lo tienes nikelado.

Lo importante es que, quien lo haga, lo diga. Por que si no.. no es dopaje porque no hay ninguna competición, pero sí es una engañifa para todo el mundillo de la montaña.

Así lo veo y así lo he contado.

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