Una vía cinco estrellas más una

O, al menos, así catalogó Antonio García Picazo la sur clásica del Pájaro. Estuvo comentando lo que había disfrutado la vía, que incluso sacó en A0 protegiéndolo con tres friends a cañón un tramo de A1 hacia el final de la vía.

Todo vitalidad y sencillez. Me quedé con muchas ganas de decirle: “si vuelves por Madrid y necesitas compañero, no dudes en llamarme”.

Al menos tengo una foto.

Antonio García Picazo y nosotros en Peña Pintada
De izquierda a derecha: Pedro (el dueño de Peña Pintada), el compañero de cordada de García Picazo, Mario (agachado), Antonio García Picazo y yo con Carlos en brazos

4 Comments

  1. Hola madclimber, la palabra “dueño” no se usa desde, al menos, mediados del siglo XIX. En el XVI (vease el Quijote) en género femenino tenía una acepción totalmente diferente ¿no te referirís a esa? Por lo demás, estoy de acuerdo en que estos tipos eran modestos y encantadores y que muchos friquis deberían aprender de ellos. un abrazo

  2. Hombre, según la R.A.E. sigue estando en vigor y significa: “Hombre que tiene dominio o señorío sobre alguien o algo”. Y es el caso de Pedro, que tiene dominio y señorío sobre Peña Pintada, al menos sobre el edificio.

    Otra cosa es que los clientes “señoreen” sobre él.

    Lo que no aplica para nada es el femenino, por supuesto, pobrecito.

    Gracias por compartir mi apreciaición.. al final la montaña la hacemos nosotros y de nosotros depende el ambiente que se genere en ella y con gente así, tenemos ejemplos en los que mirar.

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