Esta semana pasada fue la Semana Internacional de la Montaña de Cercedilla. El panel tenía buena pinta y, para mí, tenía el interés añadido de poder conocer en persona a algunos de los ponentes pues se alojaban en el hotel rural Peña Pintada, lugar donde suelo alojarme con la familia cuando voy por allí abusando de la bondad de Pedro.
Al final sólo pude ver las exposiciones de Carlos Suárez, en la inauguración, y de Iker y Eneko Pou y Mike Fowler los últimos dos días. Pero coincidí en Peña Pintada con Antonio García Picazo y con Eneko con quienes conversé y compartí opiniones de escalada y de vías. Un verdadero placer coincidir con gente tan cercana, amable y sencilla que, además, han hecho y hacen cosas tan interesantes en la montaña.
Fowler se me escapó por poco y fue una lástima porque me pareció de un gusto exquisito en sus planteamientos y de una humildad ejemplar teniendo en cuenta las barbaridades que hace y con el estilo que las hace. Todo un caballero de la montaña.