Los crampones de Estalentao

En un monólogo de un humorista que no recuerdo, este decía que uno de los síntomas del envejecimiento es que haces más ruiditos. Comprobado: al sentarte, al levantarte, al agacharte para recoger cosas, empiezas a emitir una serie de exclamaciones que oscilan de los quejidos a los alivios, pasando por simples escapes de aire al flexionar la pleura.

A esto yo añadiría otro síntoma claro: la pérdida de memoria del corto plazo (mi padre recordaba mejor su primera boda que lo que había comido dos días antes). Pues bien, olvidé tres cosas para esta última aventura en Pirineos, a saber: una maza que había comprado nueva (para el Club, ya que Rober no tiene), el aislante para dormir y, lo peor de todo, ¡los crampones!.

Así que, como afortunadamente me dí cuenta antes de llegar a Zaragoza, rápidamente desenfundé el móvil y llamé a Estalentao:

- ¡Hola!, ¿qué tal?. Verás es que voy camino de Pineta, para subir al Monte Perdido por la norte y me he dejado los crampones en casa, ¿tú me puedes dejar unos?
- (Risas, cachondeo que no puedo reproducir y ofertas varias de materian en desuso, pero al final me salva el culo). Sí, claro, ¿qué bota llevas?
- Las de plástico, así que si tienes unos automáticos…

¡Bingo!, tiene los mismos que yo, los 2F de Grivel , incluso calza mi número no tuve ni que regularlos. ¡Gracias Estalentao!

[Aprovecho para felicitar a Grivel por tan magnífico diseño, los tengo mucho tiempo y estoy absolutamente enamorado de ellos, aunque es una lástima porque parece que ya no los fabriquen, aunque el que parece su sustituto, el G14, tiene bastante buena pinta]

- Ya que estamos.. ¿no me dejarís también un aislante?
- ¡Jooder! ¿Y has olvidado algo más.. piénsalo bien?
- Bueno, si tuvieras una maza….
- ¡Sí! y ¡te voy a dar en la cabeza con ella!

Afortunadamente no lo hizo aunque me lo mereciera.

Lo bueno fue que aprovechamos para tomar una cerveza a la ida y a la vuelta con él su familia (¡vaya hija más guapa que tiene!).

Resumen: Gracias Estalentao, sin tí esta ascensión no habría sido posible y mis disculpas por no avisarte de la aventura con un par de semanas de antelación para que te apuntaras (podríamos haber repartido los kilos entre más).

One Comment

  1. Posted 30 mayo, 2006 at 16:14 | #

    Tengo mis propios kilos de más…

2 Trackbacks

  1. [...] El resto de la historia, directamente de la boca de MadClimber. [...]

  2. [...] Tenía trabajo el lunes en Zaragoza, así que llamé a Santi y le propuse hacer algo este fin de semana. Santi vive en Zaragoza y ya he hablado de él alguna vez porque me ha aprovisionado en alguna escapada en la que he olvidado material importante, por ejemplo crampones. [...]

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